


El fraude en los jamones y otros productos del cerdo ibérico tiene los días contados. El Consejo de Ministros aprobó ayer un decreto que permitirá garantizar la calidad de un jamón desde la dehesa o el establo hasta la tienda. Empresas de certificación, debidamente acreditadas por el Ministerio de Agricultura, se ocuparán, mediante rigurosos controles, de garantizar la raza del cerdo ibérico puro cuando lo sea al 100% o ibérico a secas cuando sea de madre ibérica y de padre Duroc (no puede ser de otra raza).
Las primeras paletas con certificado estarán en las tiendas en un año y los primeros jamones, dentro de año y medio. En ellos deberá constar la alimentación, según sea de bellota o piensos, y si se ha llevado a cabo en el monte o en el establo.
Precisamente, en función de la alimentación se ha admitido la nueva categoría de cebo de campo y se han aumentado los tiempos de elaboración de los productos de acuerdo con el peso de las piezas.
La nueva disposición trata de poner fin a una práctica, bastante extendida, que permitía burlar el control con piensos preparados que consiguen que animales cebados den un perfil muy similar a los alimentados con bellota.
Publicado por 'El periódico de Aragón', lea la noticia original aquí.