


Popular expresión del refranero español. El día de San Martin, 11 de noviembre, era el día tradicional del comienzo de la matanza del cerdo ya que el frío de los meses venideros son ideales para la curación de la carne.
Pero más allá del significado que tiene, se utiliza de forma coloquial para advertir a aquellos que están realizando fechorías, trastadas, jugarretas... que el tiempo pone a cada uno en su sitio o que "a todo cerdo le llega su San Martín".
